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¿Se puede usar el CBD para tratar el Parkinson?

Durante las últimas décadas se han realizado diversas investigaciones sobre la utilización de ciertos compuestos que se hallan en la planta de cannabis.  Entre estos podemos mencionar el tetrahidrocannabinol (THC) que es famoso por sus componentes psicoactivos y el cannabidiol (CBD), que a diferencia del anterior no se considera psicoactivo, pero si posee otros efectos potencialmente beneficiosos para la salud como reducir la ansiedad y el dolor.

Siguiendo esta idea, se ha estudiado la posibilidad de que el CBD también pueda traer beneficios al cerebro y al sistema nervioso central, especialmente a personas con enfermedades neurodegenerativas como el mal de Parkinson (EP). Una enfermedad que se caracteriza por la destrucción de las células que controlan el movimiento y la coordinación, causando movimientos involuntarios (temblores) y dificultad para caminar o moverse.

Os mostraremos entonces cómo el CBD puede ayudar con los síntomas de este trastorno que afecta a tantas personas alrededor del mundo.

CBD como tratamiento para el Parkinson

A pesar de que las investigaciones sobre las propiedades medicinales del CBD sean bastante limitadas, algunos estudios sugieren que puede tener efectos positivos cuando se trata de síntomas no motores como la depresión, la ansiedad o el insomnio.

Un pequeño estudio[1] realizado a 22 personas por el Departamento de Neurología de la Universidad de Tel Aviv en Israel, concluyó que el consumo de cannabis ayudaba a mejorar el dolor, no obstante; dicha investigación se realizó con una especie de marihuana medicinal que contenía CBD y THC. Por otro lado, un grupo de científicos de la Universidad de Lexington y de Kentucky en Estados Unidos[2], al probar el CBD en animales lograron deducir que posee propiedades inhibidoras del dolor y la inflamación, dos factores que pueden beneficiar a las personas que sufren de mal de Parkinson.  

Tal como os hemos dicho anteriormente, el Parkinson suele asociarse principalmente a la pérdida de las funciones motoras, pero lo que quizás no sabéis es que esto se debe a que afecta entre un 60% y 80% de las neuronas que se encargan de producir la dopamina. Y a medida que se mueren las neuronas dopaminérgicas el cerebro se vuelve menos capaz de transmitir señales a los receptores celulares del cuerpo provocando la pérdida de control del movimiento.  Esto, por obvias razones, desmejorará la calidad de vida del paciente haciendo que, por ejemplo, presente rigidez muscular, lentitud al caminar, pérdida del balance y la coordinación, disminución de expresiones fáciles, e incluso; demencia, psicosis, confusión, miedo, depresión, fatiga, incontinencia y trastornos del sueño.

Otras investigaciones[3] sugieren que el uso del CBD podría reducir los síntomas relacionados con la discinesia (movimientos anormales e involuntarios) que muestran los pacientes al ser tratados con levodopa (DIL), un fármaco oral que al actuar sobre el cerebro se transforma en dopamina. Tomando en cuenta que el CBD posee propiedades que son capaces de actuar sobre el sistema endocannabinoide – encargado de manejar las funciones endocrinas y cerebrales relacionadas con el estado de ánimo, el control motor, el dolor, los patrones de sueño, entre otras funciones fisiológicas – tiene sentido pensar que puede ayudar a mejorar los síntomas del Parkinson.

Sin embargo, pese a los estudios realizados no existen tratamientos con cannabis que hayan sido aprobados por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) para tratar el Parkinson, pero si se aprobó el Epidiolex (un medicamento que contiene CBD) para tratar dos tipos raros de epilepsia. Igualmente, se necesitarán muchos más estudios para confirmar o refutar lo que se ha logrado hasta ahora.

Formas de usar CBD para el Parkinson

Ya os hemos explicado un poco el tema y habréis entrado en contexto, si vosotros sois nuevos o principiantes en lo que concierne al uso del CBD, entonces deberéis saber cómo tomarlo. Pues, el CBD se encuentra disponible en muchas formas, entre las que os podemos mencionar:

  • Aceites y tinturas: Son líquidos que se pueden ingerir directamente o absorber de forma sublingual (colocándose debajo de la lengua). Esta podría ser una excelente opción para aquellos que presentan dificultades para tragar píldoras o mascar gomitas.
  • Lociones y cremas:  Se emplean mayormente para tratar el dolor o la rigidez de forma tópica sobre las manos y articulaciones, pero considerad que el efecto del CBD podría tardar algunas horas en hacerse notar.
  • Cápsulas y pastillas: Los efectos también pueden tardar un poco en ser experimentados, pero puede ser una forma ideal de tomar CBD para personas con temblores o espasmos que no se les pueda dosificar adecuadamente un líquido.
  • Comestibles: Son gomitas masticables, una de las opciones más populares, pero no tan precisas en lo que se refiere a la dosificación del CBD.
  • Soluciones para vapeo: El aceite de CBD además se puede vaporizar e inhalar. Los efectos suelen ser mucho más rápidos mediante esta vía, sin embargo, al vapear con frecuencia se puede dañar el tejido pulmonar o agravar síntomas como tos o dolor de garganta. 

Efectos secundarios del CBD

En la mayoría de los casos el CBD es tolerado de forma adecuada, por lo que es muy raro que genere efectos secundarios, o si los genera, suelen ser síntomas leves como el cansancio, cambios de apetitos, diarrea o náuseas. No obstante, deberíais tomar en cuenta que, si tomáis otros medicamentos junto al CDB, este podría inhibir o alterar los efectos deseados. Así que lo mejor para vosotros será consultar con un especialista para evitar cualquier tipo de problema. Tened en cuenta la llamada “advertencia toronja” que aparece en las etiquetas de los medicamentos, ya que la toronja posee un efecto similar al del CBD en lo que se refiere al comportamiento de ciertas enzimas relacionadas con el metabolismo de los medicamentos.

Alivio de otros síntomas no motores

Recordad que existe un tratamiento establecido para tratar el Parkinson, como es el uso de la levodopa para reponer los niveles de dopamina del cerebro y mejorar los síntomas de la enfermedad. No obstante, aunque la levodopa aborde muchos problemas motores, no controla otros síntomas como la depresión, la ansiedad o el sueño que afectan drásticamente la calidad de vida de las personas. Asimismo, su uso prolongado en sí puede causar efectos secundarios como temblores, agitación, ansiedad, náuseas, entre otros.

Palabras más o palabras menos, pareciera que el CBD es mucho más adecuado a la hora de tratar problemas no motores y posibles efectos secundarios producidos por el mismo uso de la levodopa. Aun así, es importante que estéis conscientes de que hacen falta más investigaciones para que la FDA le de el visto bueno a este cannabinoide. Aunado a esto, somos muy optimistas y ya hay muchos médicos que se han abierto al uso del CDB como tratamiento complementario, entonces, ¿por qué no? Hablad con vuestro médico sobre lo que estáis experimentando y consultadle todas vuestras dudas sobre cómo funciona el CDB y cuál podría ser la opción más beneficiosa para aliviar esos síntomas que os perturban.


[1] Lotan, Treves TA (2014). Cannabis (medical marijuana) treatment for motor and non-motor symptoms of Parkinson disease: an open-label observational study. Obtenido de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24614667

[2] D.C. Hammell (2015). Transdermal cannabidiol reduces inflammation and pain-related behaviours in a rat model of arthritis. Obtenido de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4851925/

[3] Consroe P (1986). Open label evaluation of cannabidiol in dystonic movement disorders. Obtenido de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3793381

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