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Lo que deberíais saber sobre el CBD y el autismo

En esta oportunidad, os hablaremos sobre el uso del CBD como tratamiento para las personas que sufren de autismo, pero antes de entrar en materia, primeramente os explicaremos algunos conceptos básicos que deberéis tener presente.

¿Qué es el autismo?

El autismo, también conocido como trastorno del espectro autista o TEA (del inglés, autistic spectrum disorders o ASD) es un término colectivo que se utiliza para englobar una serie de afecciones neurológicas y del desarrollo que se expresan en la dificultad para comunicarse con los demás, comportarse y entender el entorno social. Por lo general, estos problemas aparecen desde la infancia en la que el niño presenta patrones de comportamiento muy repetitivos, inquietud excesiva, no mira o señala objetos de interés, se le dificulta comprender los sentimientos de otras personas, se muestra incomodo ante muestras inesperadas de afecto (prefieren que no se les abrace o solo que sea cuando ellos quieran) y tampoco logran adaptarse a cambios de rutina.

El diagnóstico requiere de múltiples evaluaciones médicas, pruebas psicológicas, neuronales y hasta genéticas. Además, no se conoce la causa exacta u origen del trastorno, solo se sospecha que algunos factores hereditarios o ambientales tienen algo que ver. No obstante, las estadísticas cada vez son más altas, ya que según la Organización Mundial de la Salud[1], uno de cada 160 niños padece algún tipo de TEA.

Es decir, el autismo afecta a millones de personas en el mundo independientemente de su raza u origen. De hecho, tampoco existe una cura como tal, simplemente se trata con terapias del lenguaje, algunos fármacos y otras intervenciones que puedan ayudar a mejorar la calidad de vida de quienes la padecen o al menos reducir la gravedad de sus síntomas. Hay distintos tipos de autismo como el síndrome de Rett y el de Asperger, al igual que varios grados de autismo que van desde el más leve al más alto, en el que el niño o persona no desarrolla los mecanismos necesarios para expresarse a través del lenguaje y parece aislarse dentro de su propio mundo.

El tratamiento con CBD para personas con TEA es una de las opciones más nuevas y controvertidas, pero si no sabéis muy bien qué es os explicaremos brevemente.


[1] Organización Mundial de la Salud (2019). Trastornos del espectro autista. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/autism-spectrum-disorders.

¿Qué es el CBD?

El CBD o cannabidiol es uno de los más de 113 compuestos químicos que se encuentran en la planta de cannabis. Es un tipo de cannabinoide que a diferencia de su primo cercano el tetrahidrocannabinol (THC), no posee efectos psicoactivos ni intoxicantes, sino que contiene diversas propiedades medicinales. Se puede encontrar en forma de tinturas, cápsulas, píldoras, aceites, masticables, comestibles o soluciones líquidas para vapeo.

Algunos estudios han arrojado buenos resultados sobre su uso, determinando que puede desempeñar un papel importante a la hora de tratar los síntomas de trastornos como el insomnio, la epilepsia, la ansiedad y el dolor. Pues, sus efectos se asocian a una interacción con el sistema endocannabinoide, mismo que regula diversas funciones neurotransmisoras entre el cerebro y el resto del cuerpo, y que trae como resultado la homeostasis o equilibrio interno de los procesos fisiológicos como la sensación de dolor, el apetito, el estrés y los patrones de sueño.

¿Cómo puede ser el CBD una opción para tratar el autismo?

Según un estudio realizado por el Centro Médico Shaare Zedek, que fue publicado en la revista Neurology, 60 niños con trastorno del espectro autista (TEA) fueron tratados con aceite de alto contenido de CBD durante más de 7 meses. Increíblemente, el 80% de los niños presentaron mejoras en sus condiciones, debido a que redujeron la ansiedad y mejoraron ciertas habilidades comunicativas.

Aunque falten muchísimos estudios para entender del todo el funcionamiento del CBD en el cuerpo humano, estos productos son una muy buena opción y se pueden encontrar en línea en diferentes presentaciones.  Sin embargo, lo más importante siempre será consultar con un médico especialista y elegir un producto de alta calidad que contenga cannabidiol en su forma más pura.

Por lo general, algunos productos CBD de espectro completo (que suelen ser los aceites), pueden contener THC en baja concentración, al igual que terpenos, agentes aromatizantes, hierbas, aceites transportadores y otros cannabinoides como el CBDA, THCA, CBC, CBG, THCV y CBN. Debido a que los productos de CBD de espectro completo tienen una variedad de ingredientes, generalmente brindan más beneficios médicos y terapéuticos que los que se encuentran en un estado aislado o puro. En efecto, se recomiendan para obtener mejores resultados.

¿Cómo puedo estar seguro de utilizar CBD?

A ver, prestad mucha atención a lo siguiente: No compréis lo primero que os pase por el frente, buscad productos que hayan sido probados, leed cuidadosamente los comentarios o reviews que hagan otras personas al respecto y no creáis solo en lo que dice el fabricante. Estad atento al informe de laboratorio, ingredientes o certificación de autenticación, y por supuesto; consultad con vuestro médico. El CBD puede no ser útil para todas las personas que lo consumen, solamente un doctor podrá determinar si el mismo puede interactuar o no con otro medicamento que estéis tomando, así que por nada del mundo os automediquéis.

Además, no olvidéis inspeccionar la reputación del vendedor, revisad que posea una dirección física registrada y que haya vendido en otras oportunidades el producto. Verificad los aditivos presentes, ya que algunos podrían ser dañinos para vuestro cuerpo, sobre todo si sois intolerante al gluten o alérgico a ciertos componentes, porque algunos productos de CBD contienen proteínas, elementos alergénicos e irritantes.

¿Qué dice la ciencia?

Como os hemos contado, ningún medicamento o terapia pueden eliminar o curar los síntomas del TEA, la idea es mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen. Es decir, controlar el estrés, la ansiedad, el insomnio, etc.

Algunos científicos consideran que el TEA también está relacionado con el funcionamiento del sistema edonnabinoide. En 2018, por ejemplo, se comprobó que las personas que sufren del TEA tienen concentraciones más bajas de anandamina, que se desenvuelve de manera muy activa en la concreción de funciones fisiológicas como el hambre, el sueño y el alivio del dolor. Es por ello, que el CBD que también actúa sobre este sistema pudiese llegar a frenar algunos síntomas.

Otros estudios realizados en animales también sugirieron que el CBD podría ayudar a controlar el autismo. Por ejemplo, una investigación realizada en ratones en 2017, mostró que las dosis bajas de CBD podrían ayudar a mejorar las la capacidad para interactuar con los demás y reducir así el déficit de comunicación social asociados al autismo.

Ahora, otra novedosa investigación publicada en la revista científica Scientific Reports, ha concluido que, en general, más del 80% por ciento de los niños tratados con CBD reportaron una mejoría significativa o moderada, según constaron los padres, quienes siguieron las indicaciones de profesionales de la Universidad Ben-Gurion del Negev y del Centro Médico Soroka (Israel). Los investigadores analizaron todos los datos recogidos previamente como parte del programa de tratamiento de 188 pacientes con TEA tratados con cannabis medicinal.

Lo importante de todo esto es que la ciencia reconoce de una u otra forma que efectivamente el CBD puede aliviar algunos de los trastornos ligados al autismo, tal como la epilepsia, la ansiedad, el insomnio y el estrés.

¿Qué tiene de esto de positivo? Quizás, os parezca un paliativo, pero si tomáis en consideración que mejorar el sueño y reducir la ansiedad puede ayudar a controlar los comportamientos agresivos, esta es una excelente noticia. Y mejor aún, incluso, el CBD puede llegar a reducir esos terribles episodios de convulsiones y frenar el estrés. En suma, todo esto hará que el niño o adulto se sienta mucho mejor, y por consiguiente, podrá interactuar con más normalidad con los demás.

Lo negativo es que muy a pesar de las historias de éxito, son escasos los estudios exhaustivos sobre los efectos del CBD en el autismo, por lo que la comunidad médica no termina de tomar una postura definitiva sobre si estos productos son efectivos o no para tratar el autismo. Tampoco se sabe si el aceite de CBD u otros productos derivados del cannabis pueden ser completamente seguros a largo plazo para los niños con TEA, pero tampoco se descarta su uso.

Finalmente, lo más importante es que vosotros como padres o familiares investiguéis a fondo las diferentes opciones para ayudar a vuestros hijos o conocidos que padecen este trastorno tan complejo, y que por supuesto, lo hagáis de manera responsable para evitar empeorar la situación.

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