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¿El aceite de CBD funciona para el cáncer?

Ya sea bajo la forma de extracto o como aceite, las formulaciones de Cannabis sativa se han empleado durante muchos años tanto con usos medicinales como recreacionales. Sin embargo, no fue hasta la década de los 60 que la estructura química de los cannabinoides, sus sustancias activas, fueron aclaradas. Casi tres décadas después, se descubrió la acción molecular y terapéutica de estos compuestos en el cuerpo humano, empezando su investigación en varios campos, incluyendo la oncología.

Aunque el uso más divulgado de los cannabinoides, especialmente el THC, es la disminución del dolor y la inhibición de las náuseas y vómitos inducido por la quimioterapia, el potencial terapéutico de los cannabinoides en oncología no se restringe a su uso como paliativo. Numerosos estudios científicos han demostrado que los cannabinoides exhiben efectos antitumorales es un amplio rango de animales que se usan para estos estudios.

En algunos países podéis encontrar registrados algunos medicamentos con cannabinoides, sin embargo, aún están en etapa inicial todos aquellos estudios que involucran resultados concluyentes sobre el efecto antitumoral, en la práctica clínica, de estas sustancias.

¿Cómo actúan los cannabinoides en el cáncer?

Los cannabinoides son sustancias lipofílicas, es decir que tienen afinidad por las grasas y aceites y se unen a los receptores cannabinoides (CB). Estas sustancias se pueden dividir en tres grupos principales: fitocannabinoides, endocannabinoides y cannabinoides sintéticos. Los fitocannabinoides son los metabolitos secundarios derivados de la planta de Cannabis y de los más de 100 compuestos encontrados, los más estudiados en la práctica médica son el THC y el CBD.

El tetrahidrocannabinol (THC) es el principal componente psicoactivo y adictivo y su acción en el cuerpo está basada en que simula la respuesta de los endocannabinoides, que son las sustancias producidas por el cuerpo que se unen a los receptores cannabinoides; esta sustancia es responsable de la euforia y tiene propiedades analgésicas, antieméticas y antiinflamatorias, sin embargo, son sus propiedades psicoactivas y adictivas las que limitan su uso en el campo médico.

El CBD por su parte muestra una baja afinidad por los receptores cannabinoides y es independientemente de ellos, al parecer esta sustancia actúa sobre otros receptores como el TRPV1, GPR55 o el PPARs. El CBD tiene propiedades ansiolíticas y atenúa los efectos psicoactivos del THC. Los endocannabinoides son parte del sistema que recibe el mismo nombre y está compuesto por los receptores cannabinoides, sus ligandos endógenos y las enzimas involucradas en su metabolismo. Los endocannabinoides más estudiados son la anandamida (AEA) y el 2-araquidonilglicerol (2-AG). Hasta la fecha dos receptores cannabinoides han sido identificados, CB1 y CB2.

Estos receptores se han encontrado en varios tipos de células cancerígenas, aunque el rol biológico de los endocannabinoides en el cáncer aún es difuso, pero existe la hipótesis en estudio de que la activación de los receptores endocannabinoides ayudan a disminuir el crecimiento tumoral y tiene un rol en la supresión de los mismos gracias a la acción de enzimas.

A pesar de los numerosos estudios conducidos en la última década, aún la data del rol exacto del sistema cannabinoide sobre el cáncer es inconsistente. Se ha observado un elevado nivel de receptores CB en una amplia variedad de células cancerígenas, tales como cáncer de piel, próstata y colón, carcinoma hepatocelular, sarcoma endometrial adenoma pituitario, linfoma de Hodgkin, entre otros, pero no siempre existe una correlación entre la presencia de los receptores y el cáncer, aunque frecuentemente se asocia con un cáncer más agresivo. A continuación, podéis ver algunos de los cánceres más comunes y la expresión de los receptores cannabinoides en ellos:

Tipo de cáncer Receptores cannabinoides
Cáncer de mamas Elevada presencia de receptores CB2
Cáncer de próstata Elevada presencia de receptores CB1 y CB2
Cáncer de páncreas Expresión normal de receptores CB1 y CB2
Melanomas Sobreexpresión de receptores CB2

Farmacológicamente, el tetrahidrocannabinol (THC) tiene afinidad por los receptores CB1 y CB2, pero tiene la desventaja que es adictivo y psicoactivo. El cannabidiol (CBD) es el cannabinoide más estudiado que no tiene estos efectos psicoactivos y tiene una baja afinidad por estos receptores. De hecho, parecer actuar como un impedimento para aquellas sustancias que tiene afinidad, como el THC, es decir el CBD contrarresta la función del THC, pero también parece actuar como un agonista inverso del receptor CB2, es decir se une al mismo, pero hace que el receptor realice el efecto contrario de cuando se une una sustancia afín a él.

¿Una nueva esperanza?

Aunque hacen falta mucha más investigación, si parece que podéis tener una nueva esperanza. El posible efecto antitumoral del CBD consiste en la interacción de este compuesto con sistemas celulares que son claves en diferentes etapas del cáncer, como la proliferación, migración, metástasis, angiogénesis e invasión de células cancerígenas. Uno de los grandes atractivos clínicos del CBD es su baja toxicidad, además que, si tomáis en consideración que todos los cannabinoides tienen efectos similares, puede que no sea el CBD ni el THC el que consiga dar con la acción antitumoral, sino alguno de los otros casi cien.

Hasta los momentos son varios los investigadores que recomiendan incluir CBD en las terapias actuales como quimioterapia o inmunoterapia, a fin de crear una sinergia entre los diferentes mecanismos contra el comportamiento del cáncer. Incluso, recomiendan su administración junto con otros cannabinoides que tengan efectos anticancerígenos más acentuados, y el CBD actuaría como un neutralizador de los efectos secundarios que causan problemas de salud pública.

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