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Efectos secundarios de CBD

El cannabidiol (CBD) es un químico dentro de la planta de Cannabis sativa, planta que también la podéis conocer con el nombre de marihuana o cáñamo. Cerca de 80 químicos, conocidos como cannabinoides, han sido identificados dentro de esta planta. Mientras el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) es el activo de mayor concentración dentro de la marihuana y el responsable de los efectos psicoactivos, es decir, el que os da el efecto de “estar colocado”, el CBD está en mayor proporción dentro del cáñamo y contiene muy pocas cantidades de THC. De hecho, es necesario que la concentración de THC sea menor al 0,3% para que pueda ser comercializado dentro de productos cosméticos y suplementos alimenticios.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reportado recientemente que el uso de CBD es un tratamiento prometedor para tratar varias condiciones médicas, es una sustancia bien tolerada, con un buen perfil de seguridad y no parece causar adicción, dependencia o ningún otro problema relacionado a la salud pública. Si os ponéis a buscar dentro de diversos estudios científicos, los efectos adversos del CBD no serán llamativos y hasta los momentos ninguno de ellos se considera realmente peligroso. Sin embargo, debéis tener cautela si decidís consumir esta sustancia, como al consumir cualquier otra sustancia nueva.

¿Cuáles son las vías de administración y dosis?

Siempre debéis consultar a vuestro profesional sanitario antes de iniciar cualquier nueva medicación o al realizar un cambio dentro de los tratamientos habituales. La siguiente información os va a servir de guía, pero no pretende reemplazar la opinión del médico.

El CBD puede ser administrado vía oral o sublingualmente. Las dosis orales de hasta 300 mg al día os pueden funcionar sin ningún peligro hasta por 6 meses. Si necesitáis dosis más altas entre 1200 a 1500 mg al día, se recomiendan administrar hasta por un mes.

Así mismo, el CBD bajo la forma de spray que se rocía bajo la lengua la podéis usar hasta por 2 semanas con una dosis diaria máxima de 2,5 mg.

También os podéis aplicar el CBD en la piel. Cada vez son más los productos cosméticos que usan este componente como un coadyuvante dentro de las cremas, ungüentos, bálsamos, etc. En cuanto a la dosis o frecuencia de usos, aún no se tiene definida la misma.

Otra forma en que te podéis administrar el CBD es inhalando el aceite a través de un vaper. Esta práctica cada vez más común, tiene las ventajas que requiere menores dosis y hace un efecto más rápido, ya que la sustancia entra directamente al torrente sanguíneo a través de los pulmones y sin pasar por el hígado. Las dosis de CBD para vapear van desde los 30mg hasta los 100mg y es recomendable que empecéis por la dosis más baja, para no causar efectos secundarios debido a altas dosis.

¿Cuáles son los efectos secundarios de consumir CBD?

Como ya se ha explicado anteriormente el CBD no os va a dejar el efecto de “estar colocado” y tampoco os va a causar adicción, ya que no contiene una alta concentración de THC. Sin embargo, si os puede ocasionar algunos de los otros efectos causados por la marihuana, que son propios de cualquier cannabinoide. A continuación, se listan los efectos secundarios más comunes que han reportado los pacientes tras consumir CBD.

  • Boca seca. Este es un efecto secundario bastante típico al consumir cualquier cannabinoide, ya sea oralmente o inhalado y los pacientes lo reportan como tener la boca llena de algodón. Si llegáis a experimentarlo lo mejor es consumir mucha agua y líquidos, antes, durante y después de la administración del CBD.
  • Hipotensión arterial o disminución en los niveles regulares de la tensión arterial.
  • Cansancio.
  • Pérdida o disminución del apetito.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Alteración de las enzimas hepáticas.
  • Ligero aturdimiento. Aunque no es un efecto secundario típico, algunas personas lo experimentan, principalmente al ir aumentando las dosis y muchas veces está asociado a la disminución en los niveles de la tensión. Si llegáis a experimentar este ligero aturdimiento, lo mejor es que no realicéis actividades que involucren un estado de alerta, como conducir. Disminuir la dosis también es una opción.
  • Somnolencia.
  • Reacciones de sensibilidad cutánea.

La mayoría de los pacientes han experimentado los efectos secundarios durante la primera semana o mientras se va aumentando la dosis. A medida que transcurre el tiempo o al estabilizarse la dosis, los síntomas desaparecen. También se puede bajar la dosis para disminuir los efectos adversos.

Si veis alguna alteración en vuestros pensamientos o cambios bruscos de humor, debéis suspender inmediatamente el uso del producto que contenga CBD. Como se mencionó anteriormente, el CBD no os debe causar ningún síntoma similar a “estar colocado”, así que podéis estar consumiendo algún producto ilícito o que contenga sustancias potencialmente dañinas como pesticidas o metales pesados, provenientes de malas prácticas de agricultura; niveles de THC por encima de lo declarado y permitido; cannabinoides sintéticos o algún tipo de contaminante en general.

Precauciones a tomar en cuenta

Si sois mujer y estáis embarazada, tenéis sospecha de estarlo o estáis en período de lactancia, debéis evitar la administración de CBD ya que no hay suficientes estudios científicos que avalen su seguridad y uso en este estado. Los productos que contienen cannabidiol pueden contener pequeñas porciones de otras sustancias que pueden ser dañinas en fetos y niños, por lo cual su uso debe ser evitado.

Los pacientes que tengan problemas hepáticos deben administrarse dosis más bajas que aquellos pacientes con una condición médica sana.

Así mismo algunas investigaciones han sugerido que los movimientos musculares involuntarios y temblores han empeorado en aquellos pacientes con enfermedad de Parkinson.

Debéis prestar especial atención y consultar con un profesional sanitario si tenéis inmunosupresión o alguna afección que comprometa vuestro sistema inmune o si estáis tomando medicamentos prescritos, porque es necesario evaluar las interacciones.

Y lo más importante, bajo ninguna circunstancia debéis sustituir vuestra medicación habitual o prescrita por un médico por un tratamiento con CBD, a menos que vuestro médico lo haya aprobado.

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