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¿Cómo el aceite de CBD ayuda a aliviar el dolor de espalda?

Una de las grandes desventajas que ha tenido el CBD es que se ha asociado a su molécula hermana THC, responsable de los efectos psicoactivos, adictivos y recreacionales de la marihuana y como ambas sustancias provienen de la misma especie de planta, legalmente ha sido difícil separar sus usos, aunque al nivel agrícola ya se han desarrollado tecnologías para obtener plantas con mayores niveles de CBD que de THC.

¿Por qué os estamos diciendo todo esto? Porque gracias a estos problemas legales los estudios de CBD no se han podido llevar a la velocidad que gustaría y actualmente hay una especie de juego donde las personas que han usado la sustancia relatan sus experiencias para tratar afecciones de salud y, por otro lado, los científicos van haciendo investigaciones que ayudan a soportar, entender o derribar los mitos de las anécdotas contadas.

Anécdotas de pacientes que han tomado aceite de CBD.

Los estudios científicos os podéis conseguir por toda la web y aquellos que avalan el dolor en la espalda o cualquier otra parte del cuerpo los vais a conseguir fácilmente ya que es actualmente uno de los usos más prometedores de esta sustancia. En este artículo os traemos la anécdota de una persona que ha consumido CBD para aliviar su dolor de espalda:

“Comencé a tener fuertes y persistentes dolores en mi espalda, tanto que en ocasiones eran incapacitantes y necesitaba quedarme en casa en lugar de ir a trabajar. Tuve que recurrir a la fisioterapia ya que el dolor afectaba mis movimientos y movilidad, sin embargo, estas terapias no eran suficientes por lo cual comencé a tomar Tramadol.

El Tramadol fue un gran alivio para mí, luego de tomarlo al poco tiempo el dolor desaparecía por completo, así que continué con este medicamento a pesar de que en ocasiones me producía fatiga, mareos y un poco de confusión. Me hubiera gustado tener algo más natural y con menos efectos adversos, sin embargo, era mi mejor opción hasta ese momento pues al fin y al cabo el dolor desaparecía.

Una amiga mía estaba sufriendo de ansiedad y empezó a hacer algunos estudios encontrando en un foro las propiedades del CBD, junto a sus propiedades ansiolíticas encontró que esta sustancia también resultaba adecuada para aliviar el dolor, inmediatamente pensó en mí.

El CBD proviene del cáñamo, una planta que es legal en algunos países de la Unión Europea, así que se puede comprar fácilmente vía online.

Todo esto despertó la curiosidad en mí y comencé a buscar y a leer artículos relacionado al CBD y sus propiedades analgésicas.

Uno de los grandes problemas que tuve fue encontrar un proveedor regular y confiable, de buena reputación que me proveyera del aceite de CBD, así como encontrar la dosis correcta.

Mi doctor, nunca había oído hablar del CBD así que cuando se lo mencioné como una posible alternativa terapéutica, no supo muy bien que decirme. En nuestro país el CBD ya estaba legalizado, así que lo invite a que leyera y conociera un poco más sobre el tema. Mi investigación me había convencido de que era una sustancia segura y efectiva, y que no tenía mucho que perder.

Otro de los problemas que encontré fue el costo del CBD, era una cantidad considerable que debía pagar por esta sustancia mensualmente pero no me importó hacerlo, si en verdad me iba a ayudar.

Cuando comencé a probar el aceite de CBD, me propuse a no tomar ninguna otra medicación para el dolor en todo el día. No sabía cómo estas podían interactuar y sobre las interacciones hay pocos estudios. ¡Mi medicación no me hizo falta! Esta sustancia molaba y mucho así que continué consumiendo aceite de CBD, una vez al día, todas las mañanas, luego de necesitar tomar mis analgésicos hasta dos veces al día, en dos horas mi dolor de espalda se iba y no estaba presentando ningún efecto adverso, estaba totalmente relajada y me sentía muy bien.

Desde entonces yo le he recomendado este producto a todo aquel que conozco y padece de problemas de dolor, ya sea porque quieren evitar los efectos adversos farmacéuticos o evitar una cirugía.”

En el CBD podéis confiar y encontrar la alternativa que estáis buscando.

Tal como en el relato que os presentamos previamente, el CBD si ha presentado verdaderos efectos y no únicamente contra el dolor sino contra otros trastornos como la inflamación, la ansiedad, la depresión, el acné, entre otros.

Los efectos adversos efectivamente son muy pocos y de baja relevancia, entre los más comunes están sequedad bucal muchos pacientes relatan sentir un montón de algodón dentro de la boca lo cual se mejora disminuyendo la dosis o tomando agua; ligera somnolencia o fatiga, aunque no fue presentado por el caso anteriormente expuesto, el CBD incluso os puede ayudar a mejorar los patrones de sueño, gracias al efecto relajante y de somnolencia que puede originar; trastornos a nivel gastrointestinal, incluyendo diarrea, nauseas o vómitos.

Tal como se mencionó en la anécdota, la consulta con vuestro especialista médico es fundamental. Actualmente, los médicos están al tanto de esta sustancia porque su popularidad ha crecido muchísimo, así que no os preocupéis en preguntarle a vuestro médico por el consumo de esta sustancia, más bien él os puede ayudar y, si no está de acuerdo, una segunda opinión también es completamente válida. Lo importante es que consigáis asesoría, sobre las dosis, interacciones y como vuestra condición de salud pudiera cambiar con el uso del aceite de CBD.

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