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5 Enfermedades graves tratadas con aceite de CBD

El cannabidiol (CBD), un componente de Cannabis sativa, es una sustancia de amplio espectro que en los últimos años ha despertado un interés creciente en muchos de vosotros como tratamiento para variedad de enfermedades, sobretodos aquellas donde las alternativas terapéuticas actuales no terminan de resolver los problemas de salud o los efectos secundarios son de cuidado, como el caso del cáncer o de trastornos neuropsiquiátricos. Gracias a que, a diferencia del THC, el CBD no ejerce efectos psicoactivos ni adictivos en las personas que los consumen, su uso es prometedor y legal en muchos países.

Tanto el cannabis como sus cannabinoides (entre ellos el CBD) son conocidos desde hace muchísimos años, pero ahora han sido una nueva y prometedora alternativa terapéutica ya que tanto los fitocannabinoides (los producidos por la planta) como los endocannabinoides (los producidos por vuestro cuerpo) han dado respuestas prometedoras.

Los cannabinoides y endocannabinoides ahorita están recibiendo muchísima atención por parte de vosotros, de los investigadores y Gobiernos de todo el mundo y es que más de 1.000 artículos sobre esta sustancia, son publicados anualmente en el campo biomédico y de la química y la tendencia es que con cada año aumente el número.

Las formulaciones combinadas proveen mayores oportunidades de producir un rápido efecto sistémico y que perduren por mayor tiempo. Por ejemplo, un spray nasal a baja dosis usado como adyuvante de los parches transdérmicos para una rápida y perdurable acción sobre vuestro organismo.

El CBD inhalado (ya sea fumado o vaporizado) es bastante efectivo y origina rápida acción, en comparación con la administración oral donde el efecto es más lento, impredecible y cuesta más ser dosificado adecuadamente, para ambos tipos de vías de administración el aceite de CBD es adecuado y gracias a que se trata de una sustancia lipofílica, es decir que tiene afinidad por las grasas, su formulación es relativamente sencilla. Se suele usar propilenglicol y/o glicerina cuando es para vaporizar y aceites comestibles comunes como el de oliva o semillas de sésamo, cuando es para que lo consumáis vía oral.

Se espera que los más recientes descubrimientos en las ciencias médicas, farmacológicas y tecnológicas resulten en nuevas estrategias para la administración de los cannabinoides y sus derivados sintéticos, que ayuden a resolver enfermedades que hasta los momentos el tratamiento no es más idóneo.

Enfermedades que (posiblemente) se pueden tratar con el uso del aceite de CBD

  • 1- Ansiedad y estrés

El CBD se ha estudiado como tratamiento para los trastornos relacionados con la ansiedad, mediante la evaluación de la evidencia de estudios experimentales, clínicos y epidemiológicos en humanos, dando un fuerte respaldo al CBD como tratamiento para ansiedad generalizada, el trastorno de pánico, el trastorno de ansiedad social, el trastorno obsesivo compulsivo y el trastorno de estrés postraumático.

Sin embargo, todas estas indicaciones parecen ser relevantes para los casos agudos, son pocos los estudios que se han llevado a cabo para evaluar el papel como ansiolítico y anti estrés del CBD, en condiciones crónicas.

  • 2- Asma

El asma es una condición médica caracterizada por la inflamación pulmonar crónica e hiperreactividad de las vías respiratorias. En la actualidad no existen tratamientos capaces de revertir ninguna de estas dos situaciones en las vías respiratorias. Se conoce que el CBD, a través de la activación de los receptores CB1 y CB2 ejerce efecto sobre los inmunomoduladores a nivel del Sistema Nervioso Central y de las células inmunes. El uso del CBD en esta condición disminuyó la expresión de las células asociadas a la inflamación pulmonar y los procesos inflamatorios.

  • 3- A nivel de vuestro corazón

Uno de los grandes efectos que se han descubierto alrededor del CBD es su propiedad antioxidante, lo cual es muy prometedor para tratar enfermedades cardiovasculares.

El riesgo de que padezcáis enfermedades como ateroesclerosis, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares podría ser menor consumiendo CBD y aunque aún no es un hecho y solo se han realizado estudios a nivel de animales, los resultados fueron alentadores y parecieran poder ser replicados en humanos.

  • 4- Convulsiones

El CBD ha dado buenos y prometedores resultados clínicos cuando se administra a pacientes con ataques epilépticos, de hecho, es uno de los posibles usos más difundidos de esta sustancia.

En Estados Unidos se encuentra aprobado un medicamento a base de CBD para dos enfermedades específicas (síndrome de Dravet y síndrome de Lennox-Gastaut, ambos en niños) que están relacionadas con episodios de convulsiones y es que los resultados clínicos han sido alentadores tanto por reducción en el número de convulsiones en el tiempo como en los síntomas asociados.

  • 5- Cáncer

El cáncer es una de esas enfermedades a los que todos estáis buscando una cura o alternativa terapéutica y con todo el potencial clínico que tiene, el aceite de CBD es una opción. Muchos profesionales sanitarios, están de acuerdo con la administración del CBD (e incluso del THC) en pacientes para disminuir los signos y síntomas asociados a las quimioterapias y radioterapias, principalmente las náuseas y vómitos.

Los efectos contra tumores, ya sea para evitar la aparición, para reducir su tamaño, para evitar la proliferación de células cancerígenas o para su eliminación aún no son concluyentes. Los estudios han demostrado que los cannabinoides en general tienen una acción capaz de provocar la muerte celular, es decir, pueden promover la muerte de células cancerígenas. Asimismo, parecieran tener actividad anti proliferativa, es decir que van a evitar que las células cancerígenas se multipliquen, crezcan y se propaguen por el cuerpo.

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